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Inflación como barrera arancelaria

La inflación en nuestro país viene siendo un tema de debate en los últimos años, sobre todo a partir de 2007 cuando el ex presidente Néstor Kirchner ordenó la intervención del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). A partir de ese momento las mediciones realizadas por las diferentes consultoras privadas del país comenzaron a diferir de las mediciones realizadas por el INDEC.

inflacion como barrera arancelaria

Inflación como barrera arancelaria

Según el organismo nacional en 2009 la inflación fue de 7,2% mientras que en el 2010 la misma fue de 10,9%, en la otra esquina como se destaca en una nota publicada por el Diario Cronista.com “la consultora Buenos Aires City, coordinada por la ex directora del Precios en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Graciela Bevacqua -desplazada del organismo en enero de 2007- estimó que la inflación de diciembre se ubicó en 1,8% y acumuló en todo 2009 un 15%.”


Siguiendo en la misma nota “…la consultora Ecolatina calculó que el 2009 cerró con una inflación del 15,3%, lo que representa ‘un nivel elevado para un año signado por la recesión’”.
Fuente: http://www.diariouno.com.ar/contenidos/2010/01/10/noticia_0028.html

A pesar de las diferencias que existen entre las mediciones llevadas a cabo por el gobierno y las mediciones llevadas a cabo por las consultoras privadas, hay una cuestión que es innegable: la inflación existe y año tras año su aumento es cada vez mayor.

Tomamos entonces la inflación como una barrera a las importaciones ya que como bien sabemos, la inflación mete presión hacia la devaluación de la moneda respecto a las divisas, por ende, las importaciones se encarecen porque cotizan en moneda extranjera como dólares, euros, etcétera. De esta manera observamos que aquellas empresas que no tienen un hedging natural a través de exportaciones por ejemplo, o que no cubren su exposición en moneda extranjera con contratos de derivados tipo forwards, quedan realmente muy expuestas.

consultoria de comercio exterior

Por otro lado hay que tener en cuenta que con la prohibición de ingresos de alimentos extranjeros al mercado local se genera, lógicamente, un aumento de la demanda, y esto es un aliciente para que los productores domésticos incrementen los precios. Consecuentemente si este aumento de precios se hace generalizado, produce inflación.

Un ejemplo de este caso es el del choclo proveniente de Brasil. La producción argentina de choclo no alcanza a cubrir la demanda interna y los distribuidores locales suplen esa falta importando choclo de Brasil. Imposibilitados de realizar este tipo de importación, no tienen más que ofrecer al mercado doméstico que su producción local, entonces al ser la oferta inferior a la demanda, se produce un aumento de precios y quien termina sufriendo las consecuencias de estas medidas es el consumidor final, quien va a sufrir tanto este aumento de precios como así también la escasez de este producto.


Vemos entonces como es un círculo vicioso que vuelve a comenzar, ya que la misma inflación es la que después termina perjudicando a otras empresas importadoras.

Barreras arancelarias en Argentina (2da parte)

Por otro lado, debemos destacar que así como las empresas locales pueden padecer estas medidas, en algunos casos también pueden verse beneficiadas por la aplicación de las mismas. Un claro ejemplo de esto se da cuando sus productos se vuelven mas competitivos en el mercado local frente al encarecimiento de la mercadería extranjera o bien por tener escasa o nula competencia del producto en plaza, como es el caso de la industria del calzado y la industria textil que se beneficiaron con este tipo de medidas viéndose reflejado directamente en inversiones en el sector, como veremos más adelante y ahondaremos sobre este tema.

A pesar de este beneficio que pueden tener las industrias, tampoco debemos perder de vista que gracias a tener el mercado local asegurado determinadas industrias pueden perder la predisposición a mejorar sus productos generando pérdida de calidad en los mismos.

En términos generales algunos especialistas en marketing internacional opinan que las empresas no encuentran ningún aliciente para agregar know how, calidad, etcétera, a sus productos cuando no tienen competencia y tienen el mercado doméstico asegurado. En cambio, cuando su competitividad se ve amenazada con el ingreso de productos de otros países, van a tener que comenzar a aplicar más desarrollo en sus productos, por ejemplo a través de más tecnología.

Siguiendo la línea de pensamiento anterior, podríamos inferir que el control de las importaciones llevaría a una industria local poco competitiva, lo cual se contradice con la creación de un sector industrial que con el pasar del tiempo pueda devenir en generador de divisas para el país, a través de las exportaciones. Siguiendo a Ridderstrale et al, en su obra Funky Business Forever: “…quien en el mundo del siglo XXI al caérsele su ventaja competitiva en el dedo gordo del pie, éste no sea sumamente dañado, entonces no es poseedor de una ventaja competitiva…” lo cual nos lleva a concluir en este aspecto, que las barreras a las importaciones atentan contra el desarrollo de un sector industrial con ventajas competitivas de firma y de país lo suficientemente fuertes como para diferenciarse en el mundo exterior y proclamar un segmento en la demanda externa.

Volviendo a la situación de Argentina, comenzamos a ver como a mediados de 2009 el gobierno comenzó a intensificar sus medidas proteccionistas para frenar la salida de dólares del país. Por ese entonces las exportaciones no acompañaban el ritmo creciente que venían teniendo las importaciones y la fuga de capitales que venía sufriendo el país ya era un hecho.

Como vemos en una nota publicada en el Diario La Nación, obstaculizar el ingreso de ciertos productos al territorio aduanero comenzó a traer sus consecuencias. “Los países más afectados por estos obstáculos son, paradójicamente, los principales socios comerciales del país: China, Brasil y la Unión Europea (UE). Y también los consumidores y usuarios que ya no los encuentran en las góndolas, cuando se trata de bienes de consumo. La situación se volvió más tensa porque, después de un 2009 en crisis, cuando las importaciones cayeron el 40%, este año están subiendo al 50 por ciento, según los datos difundidos los dos últimos meses por el Indec.” Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1268216

El gobierno entonces tomó diferentes tipos de medidas para tratar de ajustar la balanza de pagos, a través de las cuales se buscaba disminuir la creciente fuga de capitales y también proteger la industria nacional. Hay que tener en cuenta que en el primer semestre de 2009 la fuga de capitales en nuestro país alcanzó casi los 11.200 millones de dólares. Un funcionario del gobierno admitió al diario La Nación que en el segundo trimestre de 2009 “la fuga de capitales fue similar a la del primer trimestre y junio, en particular, fue peor de lo esperado [la salida rondó los 3000 millones de dólares]”.
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1149261

La misma nota de La Nación destaca que “En total, 2008 presentó una salida de US$ 23.000 millones (en el cuarto trimestre la salida fue de 6000 millones), que superó los 21.000 millones de 2001 y también al resto de los años posteriores a la convertibilidad (7400 millones, en 2002; 2300 millones, en 2004; 2900 millones, en 2006, y 8880 millones, en 2007). La excepción positiva fue 2005, con un ingreso neto de 1200 millones.”
También el diario IEco “desde el inicio de la crisis internacional, a mediados de 2007, la salida de capitales supera los US$ 37.000 millones.”
Fuente: http://www.ieco.clarin.com/notas/2009/04/29/01908224.html
Con el contexto de la crisis internacional, muchos mercados como por ejemplo China, Estados Unidos y la Unión Europea, se encontraron con excedentes de productos y debieron salir a colocarlos a nuevos mercados, ya que se vieron incapacitados de colocar esos productos en sus mercados domésticos o en los mercados que habitualmente lo hacían, e incluso a precio de costos para deshacerse de sus stocks.

Debemos aclarar la gran dependencia que tienen estas dos grandes potencias mundiales como China y Estados Unidos. China es la mayor compradora de bonos y letras del tesoro estadounidense, lo cual provocó una gran inyección de capital en Estados Unidos durante estos años. “Con 895 mil 600 millones de dólares en bonos del Tesoro, China permaneció como el principal acreedor externo del país en noviembre (2010)”. Fuente: http://www.milenio.com/node/624392 En esta misma nota se destaca que China compra activos en moneda extranjera para controlar el valor del yuan y lo hace en gran parte con letras del tesoro estadounidense.

Por otro lado, Estados Unidos es un gran consumidor de productos chinos y con la crisis internacional originada en este país, se produjo una gran contracción en el consumo interno. Por lo tanto, estos productos provenientes del mercado asiático debieron salir a buscar otros mercados.


Así es como muchas economías, como la de nuestro país, se vieron amenazadas por este tipo de productos que buscaban ser vendidos a precios bajos y debieron tomar medidas para protegerse.

Barreras arancelarias en Argentina

Las barreras aplicadas en Argentina impactan de diferentes maneras tanto a consumidores finales como a empresas locales, quienes pueden ver afectados sus procesos productivos.

Teniendo en cuenta el alcance de estas limitaciones podemos mencionar tanto a productos como a insumos, ya que por ejemplo los alimentos pueden verse afectados al igual que los materiales necesarios para la producción nacional.

Existen quienes se encuentran a favor de estas medidas argumentando la defensa desmesurada de la industria nacional, sin tener en cuenta que con estas restricciones se esta afectando de manera negativa a quienes necesitan insumos importados para poder finalizar sus procesos productivos con éxito.

“La ministra de Industria, Débora Giorgi, agregó que la aplicación de Licencias No Automáticas (LNA) permitió un proceso de sustitución de importaciones en sectores denominados sensibles, como calzado, juguetes, textil y línea blanca; y en otros que no eran considerados sensibles, como maquinaria agrícola y bienes de capital, que comenzaron a producir en el país productos que antes se importaban a partir de la aplicación de Licencias.”

Fuente: http://www.telam.com.ar/vernota.php?idPub=204170&id=387680&tipo=N&dis=1&sec=1

La ministra también señaló al Diario Tiempo Argentino que el proceso de sustitución de importaciones “…va de la mano de una tasa de inversión sobre producto que para este año (2010) superará el récord de 23,1% registrado en 2008. En equipo durable, que permite ampliar la capacidad productiva, la inversión alcanzó la mayor participación desde la década de 1940, al superar el 10% sobre el PBI.”

Fuente: http://tiempo.elargentino.com/notas/las-autopartes-calzado-y-electronica-lideran-sustitucion-de-importaciones


 

En una nota del Diario La Nación se menciona la defensa del gobierno nacional sobre este tema: “El Gobierno, en la voz de sus ministros de Economía, Amado Boudou, y de Industria y Turismo, Débora Giorgi, defienden la política de restricciones con el argumento de cuidar la industria nacional.” Pero también en la misma nota, podemos observar el punto de vista de otros sectores “…varios expertos coinciden en que esa defensa, por elemental, pierde de vista la complejidad de las cadenas de valor de las industrias nacionales (es decir el conjunto de empresas que intervienen en cada proceso productivo), y que requieren de insumos importados.” Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1268804

Hay insumos industriales como sistemas de encendido para automotores, bielas, chapas de hierro o acero, o disyuntores, donde no se discrimina si el tipo de producto se fabrica en el mercado local o bien no queda otra alternativa que importarlo. Vemos un caso extremo en donde se afectó a la importación de tornillos especiales que eran necesarios para fabricar maquinarias, parando la producción de las mismas.

Hay casos en que estos insumos podrían llegar a ser indispensables en determinado momento de la cadena productiva, ya que pueden escasear o incluso pueden no existir en el mercado local, provocando que este proceso se interrumpa o disminuya la producción impactando indirectamente en el consumidor final, debido al aumento de precio que deberá afrontar el usuario como consecuencia del aumento de los costos.


Proteccionismo Verde

El Protocolo de Kyoto de 1997 estableció dos períodos, donde el último está comprendido entre los años 2008 y 2012. Este protocolo tiene por particularidad abocarse a obtener compromisos de reducción de los gases de efecto invernadero que se liberan a la atmósfera, básicamente Carbono por parte del mundo industrializado.

En el artículo 3 del protocolo establece “Las Partes incluidas en el Anexo I (países en desarrollo) se asegurarán, individual o conjuntamente, de que sus emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) de origen humano no excedan de las cantidades permitidas a ellas en función de sus compromisos de reducción de emisiones. Lo anterior, con miras a reducir el total de las emisiones de esos gases a un nivel inferior en no menos de 5% al de 1990 en el período de compromiso comprendido entre el año 2008 y el 2012.”
Fuente: http://www.parlamento.gub.uy/htmlstat/pl/protocolos/prot17279.htm
Los principales críticos de este protocolo y especialmente China, Estados Unidos y Australia quienes están fuera del mismo, denuncian que únicamente se abordó el tema de la producción de carbono en los procesos industriales pero no para el consumo de estos bienes, e incluso se deja de lado el transporte marítimo y aéreo, que son altamente contaminantes. Estos países, en su defensa alegan que debería incluirse en un nuevo protocolo también la penalización del consumo de productos terminados o intermedios que contengan grandes cantidades de carbono en su producción. Es decir, que de alguna manera estos países quieren incluir también dentro de este tema al mundo subdesarrollado y alegan que no se trata solamente de un sistema de cap and trade4 para la producción sino también para el consumo de estos bienes. Debería cotejarse entonces el resultante entre las importaciones y las exportaciones de carbono, desde la perspectiva de carbono que contienen en sus procesos los bienes que se comercializan incluyendo otras actividades necesarias para ponerlos en posesión del comprador. Por lo tanto, la demanda de bienes con carbono es derivado de la existencia de contratos de compraventa internacional donde los demandantes son consumidores o revendedores en países en vías de desarrollo.


Por otro lado, este protocolo establece un sistema a través del cual, los países industrializados debieran coadyuvar para que los menos adelantados tengan la tecnología y los fondos para reducir sus emisiones, lo cual se traduce en bonos verdes o bonos de carbono llamados ERU (unidades de reducción de emisión) los cuales son utilizados por los inversores para compensar sus propias emisiones.
“Los bonos verdes o bonos de carbono son un mecanismo desarrollado para reducir la emisión de Gases Efecto Invernadero (GEI) mediante el cual, en un esquema de mercado, empresas de países industrializados pagan a otras, la mayoría en naciones menos desarrolladas, por su reducción en las emisiones de GEI, por lo cual expiden certificados.” Fuente: http://fox.presidencia.gob.mx/buenasnoticias/?contenido=19884&pagina=216

bonos verdes
El nivel de éxito hoy en día en la reducción de emisiones de gases de este protocolo es casi nulo, por lo que en un futuro no muy lejano esto podría cobrar mayor fuerza, se podrían endurecer más los controles y en el mundo se controle no sólo la producción de carbono, sino también el consumo de bienes intermedios y terminados que contengan gran cantidad de carbono en su proceso productivo y de comercialización, ampliándose el control a toda la cadena productiva. En este caso, podrían surgir situaciones donde los países desarrollados tuvieran que pagar algún
impuesto por la importación de estos bienes y no hacerlo de empresas que apliquen tecnologías verdes por ejemplo, o algún otro tipo de esquema que pudiese surgir en algún protocolo.
Aquí podemos ver claramente como esto haría las veces de un control exógeno a las importaciones, sería como una barrera pero puesta desde el exterior, y es aquí donde países del mundo subdesarrollado o en vías de desarrollo como
Argentina se perjudicarían por importar bienes con alto contenido de carbono en su producción. De esta manera funcionaría como una traba exógena a las importaciones argentinas.
En el año 2006 el economista británico Nicholas Stern presentó un informe conocido como “Informe Stern” en donde publica las posibles consecuencias del cambio climático. En este informe afirma que no combatir el cambio climático es más caro que reducir la emisión de gases de efecto invernadero. En un resumen ejecutivo del Informe se publica “utilizando los resultados de modelos económicos formales, la Revisión ha calculado que, de permanecer inactivos, el coste y riesgo total del cambio climático equivaldrá a la pérdida de un mínimo del 5% anual del PIB global, de ahora en adelante. Teniendo en cuenta una gama de riesgos y consecuencias más amplios, los cálculos de los daños que se producirían aumentarían a un mínimo del 20% del PIB.”
Fuente: http://www.ambientum.com/documentos/general/resumeninformestern.pdf

Stern, en su informe propone “bajar en emisiones de carbono aplicando una política basada en tres pilares: la asignación de precio al carbono mediante el establecimiento de impuestos y el desarrollo de un mercado de derechos de emisión, y fomentar el ahorro energético.” (Stern, 2006)


Por eso creemos, como mencionamos anteriormente, que en un futuro no muy lejano las políticas para el control en las emisiones de carbono se endurecerán controlando toda la cadena productiva, afectando de cierta manera el normal desarrollo del comercio internacional.

Devaluacion en venezuela

La semana pasada, el gobierno venezolano decretó la devaluación del bolívar, que pasó de un tipo de cambio de 2.15 unidades por dólar a un cambio dual de 2.60 para sectores considerados prioritarios, como alimentos, salud, remesas e importaciones del sector público y 4.30 bolívares para el resto por divisa estadunidense.

“Sería tonto por mi parte negar que esta medida vaya a generar impacto en los precios”, admitió el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, afirmando que la inflación en 2010, calculada en principio entre 20 y 22 por ciento, aumentará entre un 3 y un 5 por ciento por encima de estas previsiones.


Para los expertos, será el ciudadano quien pague el precio de esta depreciación. Según el economista Orlando Ochoa, estas medidas son como una “lata de queroseno para la inflación”.

“Los precios van a subir pero el gobierno necesita más ingresos y recibirá el doble por sus exportaciones (…) Por dar más flujo de caja a (la petrolera) PDVSA nos lleva a esta situación”, opinó, entrevistado por una televisión local.

Efectivamente, gracias a esta devaluación, el Estado venezolano recibirá más bolívares por cada dólar obtenido en sus ventas de petróleo.

“Es raro ver en el mundo hoy un sistema de cambio que privilegie tanto al sector público: el Estado importa a 2,6 bolívares y recibe 4,3 bolívares por cada dólar de sus exportaciones”, lamentó Ochoa.

“Devaluación sin medidas fiscales y monetarias quiere decir inflación”, zanjó, anticipando una pérdida importante del poder adquisitivo del venezolano.

“Los vehículos, por ejemplo, serán importados a un dólar a 4,30 bolívares. Eso significa 100 por ciento de aumento (con respecto al 2,15 en vigor hasta el viernes)

En 2009, el desplome de los precios del petróleo provocó una reducción en la entrada de divisas y obligó a disminuir la concesión de dólares al precio oficial para los ciudadanos. Muchos acudieron al mercado paralelo, donde el valor del dólar se disparó.

Expertos calculan que en los últimos meses dos tercios de los productos que entraron en Venezuela lo hicieron con dólares comprados en este mercado paralelo.

“En 1986 hubo también un tipo de cambio múltiple, tuvo un impacto inflacionario muy importante y el mercado paralelo no se redujo”, estimó a la AFP el economista Pedro Palma.

Fuente: portafolio.com.co

Inversiones tecnológicas en Tierra del Fuego: U$S 300 millones

Tras conocerse la promulgación de la Ley 26.539 que impulsa la producción tecnológica en Tierra de Fuego, un grupo de empresas anunció inversiones por aproximadamente 300 millones de pesos para el periodo 2010-2014.


Dicha norma modifica el régimen de impuestos internos e IVA para determinados productos electrónicos en las operaciones que se concreten a partir del primero de diciembre próximo.

La ley no modificó el régimen de impuestos de las PC de escritorio, notebooks y netbooks, así como tampoco varió el estatus tributario de los aparatos de audio, televisores color, plasmas y LCD, videocámaras, video filmadoras analógicas y digitales, cámaras fotográficas analógicas y digitales.

inversiones tierra del fuego

El Ministerio informó que entre las empresas que anunciaron que invertirán para producir en la provincia de Tierra del Fuego se cuentan: BGH (91 millones de pesos), Brightstar (40 millones de pesos), Carrier (23 millones), New San (86 millones), Interclima/ Iatec (42 millones), Phillips (5 millones) y Radio Victoria.

New San informó que volverá a producir equipos de DVD y audio y,progresivamente, incorporará nuevos productos como monitores, decodificadores para TV, GPS y cámaras fotográficas digitales, todos productos que sustituirán importaciones.

Interclima agregará a la fabricación de equipos de aire acondicionado artículos como hornos microondas, televisores, LCD, teléfonos celulares, equipos de audio y video y monitores de PC.

Por su parte, Phillips ensamblará la nueva generación de televisores planos en su planta de Río Grande y el grupo Radio Victoria lanzará una nueva línea de monitores y de cámaras fotográficas digitales.

La compañía Brightstar anunció que invertirá 10 millones de dólares para incrementar a 4 millones la producción de celulares en su planta de Tierra del Fuego, donde fabrica equipos para Motorola y Blackberry.Estole permitira triplicar el numero de operario, que hoy ascide a 73 personas.

La ley grava los nuevos productos electrónicos con impuestos internos y elimina la alícuota promocional a otros productos.

Con la entrada en vigencia de la ley, regirá también el decreto 250/09 que reduce la alícuota de impuestos internos (de 17 a 6,55 %) para los productos alcanzados por dicho gravamen que se fabriquen en el marco del régimen promocional de Tierra del Fuego.

La combinación de ambas medidas otorga a los productos electrónicos fabricados, o a fabricar en Tierra del Fuego, un tratamiento tributario que les permitirá ser más competitivos.


El comunicado precisa los productos que mantienen su tratamiento tributario, y puntualiza que “tributan la alícuota plena de IVA (21%) y de impuestos internos (17%)desde siempre y su tratamiento no se modifica, sólo se actualiza el nomenclador que los define.

Estos son los microondas, walkman, autoestéreos, radios/radiograbador/ radioreloj, TV color/B&N/Plasma/LCD, contestadores telefónicos, equipos de música comunes y c/lectora de CD, videocámaras/ videofilmadoras comunes y digitales, cámaras fotográficas comunes y digitales.

Por el contrario, dejan de tributar la alícuota promocional de IVA, pasando del 10,5% al 21% (siempre pagó el 17% de impuestos internos): el Reproductor de DVD, Productos que pasan a estar gravados en impuestos internos con el 17%(siempre pagaron el 21% de IVA): equipos de aire acondicionado de hasta 6.000 frigorías, teléfonos celulares, home theaters y proyectores.

Dejan de tener alícuota promocional de IVA (de 10,5% a 21%) y pasan a estar gravados en Impuestos Internos (17%): los teléfonos satelitales y terminales Trucking, monitores para PC, GPS y decodificadores.

Fuente: Télam

Balanza Comercial: bajó 43% en septiembre

El resultado de la balanza comercial del mes pasado dejó como saldo positivo u$s926 millones, un 43% menos que lo registrado en el mismo mes del año pasado. Fue el menor valor del año donde las exportaciones volvieron a caer más que las importaciones.
Las manufacturares agropecuarias e industriales encabezaron las ventas.

superavit comercial

Pese al desplome del saldo comercial, en el acumulado de los tres primeros trimestres del año el país ya logró acumular US$ 13.257 millones, un superávit mayor que el obtenido durante todo 2008 (US$ 12.598 millones).

“Ese saldo monumental en realidad es una mala noticia, porque es así de grande por las razones equivocadas: contrayendo las exportaciones y también las importaciones -señaló Marcela Cristini, especialista en comercio exterior de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL)-. Todo da la pauta de que es un balance que sigue reflejando una economía en contracción.”


La economista enfatizó la gravedad de la caída del 38% que sufrió en septiembre la importación de bienes intermedios (insumos para diferentes industrias), porcentaje que se eleva al 43% si se consideran los primeros nueve meses del año. “A lo largo de la historia siempre fue mal signo para la Argentina contraer la importación de bienes intermedios, porque eso significa que se van a exportar menos manufacturas de origen industrial en el futuro”, afirmó.

Según el informe de intercambio comercial argentino (ICA) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), se registraron en septiembre exportaciones por 4581 millones de dólares y su desplome se explica por las caídas tanto en los precios (-20%) como en las cantidades vendidas al exterior (-17%). En el mismo período se importaron productos por US$ 3655 millones y su caída también se explica por bajas en los precios (-19%) y en los volúmenes (-15%).

Fuente: LaNacion.com, mdzol.com