La presidenta adelantó que el lunes 15 de diciembre se anunciará un plan de Obras Públicas por un total de 71 mil millones de pesos, aunque sin mencionar para que período.
Al disertar en el cierre de la 56 Convención de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), la jefa de Estado señaló que de esta manera el sector de la construcción elevará los puestos de trabajo.
La presidenta señaló que el plan de obras se hará sobre tres ejes: estructural que modifica el escenario económico y ambiental; obras a escala local que permiten el surgimiento de pequeñas empresas con la construcción de viviendas, escuelas y caminos de acceso y obras localizadas que dan soluciones inmediatas y generan mano de obra.
“El 15 de diciembre vamos a lanzar el plan de obras públicas más ambicioso del que se tenga memoria, por una cifra superior a los 71 mil millones de pesos”, anunció la presidenta ante cuatrocientos empresarios del sector de la construcción.
El megaplan al que definió como “el instrumento más apto para un momento en que una situación excepcional (la crisis internacional) demanda respuestas excepcionales”. Según la presidenta, con esta inyección de obra pública no solo se evitarán despidos en el sector mientras dure el temporal financiero. Por el contrario, afirmó que el empleo en la construcción pasará de ocupar 362.000 a 770.000 personas.
Pocos detalles adelantó la presidenta sobre la extensión del plan y sus vías de financiamiento. Pero fuentes oficiales aseguraron que los 71.000 millones de pesos de inversión pública se sostendrán con recursos presupuestarios, fondos específicos (como el impuesto al Gasoil), créditos externos y otras fuentes, como la “iniciativa privada”. La fecha elegida para el anuncio definitivo, el 15 de diciembre, no es casual: tiene que ver con el traspaso de los fondos de las AFJP al Estado. Esos 15.000 millones de pesos anuales darán más holgura fiscal para encarar las obras.
Los ejes del plan anticrisis son:
* Moratoria impositiva para las pymes. Cristina habló de “una suerte de regularización tributaria” y de alivianar “la mochila fiscal”. Se les perdonarán las deudas impositivas a las pymes que blanqueen personal, salvo las correspondientes al sistema de salud y de riesgos del trabajo.
* Blanqueo de capitales: se les cobrará entre el 1 y el 8% de impuestos a quienes repatríen capitales fugados y que permanezcan sin declarar en el exterior. Hoy pagan entre el 10 y el 35% y afrontan posibles juicios.
* Rebaja de contribuciones: las pymes que contraten nuevo personal o blanqueen al que ya emplean en “negro” pagarán por un año el 50% de las cargas patronales habituales y por el año siguiente el 75 por ciento.
* Obras públicas: la Presidenta prometió para el 15 de diciembre el plan “más ambicioso del que se tenga memoria”. Adelantó que insumirá 71 mil millones de pesos, sin mencionar en qué período. Y que los puestos de trabajo en el sector se duplicarán, de 362 mil a 770 mil.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, había explicado un rato antes que sólo su cartera dispondrá en 2009 de un 20% más de presupuesto para inversiones de este tipo, unos 22.000 millones de pesos. “Nuestra economía puede financiar nuestro propio crecimiento”, aseguró, para alejar los temores empresarios. El “New deal” criollo había sido lanzado.
Cristina Fernández indicó a los empresarios que “tienen que creer en ustedes mismos” y mencionó que Estado-empresas-gremios deben “trabajar de manera mancomunada, y allí cada uno cumpliendo el rol que cada cual debe cumplir”.
“Hoy todo empresario argentino que tiene que tomar decisiones económicas debe hacerlo pensando en la economía y no en la política”, manifestó la mandataria.
Fuente: Telam, Perfil, CriticaDigital





