La pobreza sigue disminuyendo, esta en una meseta, o comenzó a aumentar?
Indicadores históricos:
Antes de la crisis, (año 1999):
Índice de Desempleo: 15.6
Índice de Pobreza: 27.1
Año 2002:
Índice de Desempleo: 22.2
Índice de Pobreza: 54.3
Año 2004:
Índice de Desempleo: 14.8
Índice de Pobreza: 40
Año 2006:
Índice de Desempleo:10.2
Índice de Pobreza: 27
Según datos oficiales del INDEC.
Incluí los índices hasta el 2006, ya que el instituto comenzó a ser muy cuestionado a partir de ese año (eso no quiere decir que no se hayan dibujado con anterioridad)
Analizando los índices notamos que como consecuencia de la crisis del 2001 se engrosó ampliamente el número de argentinos bajo la línea de pobreza, gran parte de estas personas que pertenecían a la clase media-baja, pasaron a ser los “nuevos pobres”
Luego, obviamente, hubo una disminución notoria en los índices de pobreza y desempleo a partir del 2004.
En todo ciclo económico después de una crisis se produce una reactivación, el llamado “efecto rebote”, esta reactivación se vio ayudada con alguna política económica aplicada por parte del gobierno.
Pero además no puede dejarse fuera de análisis el papel fundamental del aumento del precio internacional de los commodities, como motor principal de este crecimiento.
También debe tenerse en cuenta la influencia de los planes de familia en los índices de desocupación, que podrían se mayores, y las cifras entregadas por encuestas privadas, que arrojan números mas altos que los oficiales.
Ahora bien, Como es posible que en un país que por naturaleza es productor de alimentos haya gente que pase hambre?
La respuesta a este problema irracional bajo todo punto de vista es: CONCENTRACION DEL INGRESO. De lo cual se podrían escribir cientos de páginas, pero no es el objetivo de esta publicación
También es notable en estos últimos meses, que la baja en los índices empezó a desacelerarse, y me animaría a decir que están volviendo a crecer.
Como parte de un fenómeno en el que gran parte de la gente pobre, tiene trabajo,
Esto parece una contradicción, pero tiene una explicación muy simple: la inflación creciente.
La famosa frase “los salarios van por las escaleras, y los precios suben por el ascensor” refleja claramente la realidad.
Tenemos una inflación aproximada del 25%, con lo cual el valor REAL de los salarios es mucho menor, la gente pierde poder adquisitivo, y las personas de clase media baja, que comenzaron a recuperarse a partir del 2004, vuelven a ser golpeados directamente, haciendo que llegar a fin de mes sea una tarea cada vez mas difícil.
Una gran cantidad de gente aun trabajando, no puede afrontar sus gastos.
Y ni hablemos de la gran parte de población bajo la línea de indigencia, sin poder cubrir sus necesidades básicas.
Los índices dibujados, pueden ser una medida “parche” para no aumentar la deuda ajustable por CER, pero no se puede pretender mantener esta mentira por un tiempo prolongado, deben tomarse medidas macroeconómicas para solucionar el problema, en lugar de tratar “que no se vea”.
De lo contrario se produce desinversion, descontento popular, y el peor de todos los males económicos, DESCONFIANZA
Para combatir este mal, que afecta a los que menos tienen es necesario alentar la inversión con políticas a largo plazo, bajar el gasto publico sobre todo en subsidios (que no significa subir tarifas, sino concederlos donde realmente se necesitan en beneficio del pueblo y no a disposición de los grandes capitales), tomar medidas REALES de distribución, y sobre todo, aplicar las leyes en lo que hace a la explotación de energía, y prestación de servicios por parte de las empresas privadas.
No nos olvidemos que estos no son números fríos,
ni una discusión por un margen de rentabilidad.
Representan a argentinos que en muchos casos no tienen para darle de comer a sus hijos, por lo tanto esos niños crecen sin oportunidades, y excluidos de un sistema que acrecienta la desigualdad, atenta contra la dignidad, sepulta las esperanzas de las personas.
Un sistema que no fue impuesto por este gobierno, sino que viene desde hace ya muchos años, y que es hora de empezar a cambiar





