La semana pasada, el gobierno venezolano decretó la devaluación del bolívar, que pasó de un tipo de cambio de 2.15 unidades por dólar a un cambio dual de 2.60 para sectores considerados prioritarios, como alimentos, salud, remesas e importaciones del sector público y 4.30 bolívares para el resto por divisa estadunidense.
“Sería tonto por mi parte negar que esta medida vaya a generar impacto en los precios”, admitió el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, afirmando que la inflación en 2010, calculada en principio entre 20 y 22 por ciento, aumentará entre un 3 y un 5 por ciento por encima de estas previsiones.
Para los expertos, será el ciudadano quien pague el precio de esta depreciación. Según el economista Orlando Ochoa, estas medidas son como una “lata de queroseno para la inflación”.
“Los precios van a subir pero el gobierno necesita más ingresos y recibirá el doble por sus exportaciones (…) Por dar más flujo de caja a (la petrolera) PDVSA nos lleva a esta situación”, opinó, entrevistado por una televisión local.
Efectivamente, gracias a esta devaluación, el Estado venezolano recibirá más bolívares por cada dólar obtenido en sus ventas de petróleo.
“Es raro ver en el mundo hoy un sistema de cambio que privilegie tanto al sector público: el Estado importa a 2,6 bolívares y recibe 4,3 bolívares por cada dólar de sus exportaciones”, lamentó Ochoa.
“Devaluación sin medidas fiscales y monetarias quiere decir inflación”, zanjó, anticipando una pérdida importante del poder adquisitivo del venezolano.
“Los vehículos, por ejemplo, serán importados a un dólar a 4,30 bolívares. Eso significa 100 por ciento de aumento (con respecto al 2,15 en vigor hasta el viernes)
En 2009, el desplome de los precios del petróleo provocó una reducción en la entrada de divisas y obligó a disminuir la concesión de dólares al precio oficial para los ciudadanos. Muchos acudieron al mercado paralelo, donde el valor del dólar se disparó.
Expertos calculan que en los últimos meses dos tercios de los productos que entraron en Venezuela lo hicieron con dólares comprados en este mercado paralelo.
“En 1986 hubo también un tipo de cambio múltiple, tuvo un impacto inflacionario muy importante y el mercado paralelo no se redujo”, estimó a la AFP el economista Pedro Palma.
Fuente: portafolio.com.co




