El Gobierno envió al Congreso un proyecto de ley para gravar con una
tasa del 20% la venta de celulares, notebooks, GPS, equipos de audio e imagen, apartos de aire acondicionado hogareños, estufas eléctricas,
secadores de pelo y demás aparatos electrotérmicos de uso hogareño.
En cuanto al IVA, se elimina la tasa de imposición reducida al 10,5% sobre algunos de estos bienes electrónicos, y complementariamente, se dispone la aplicación de la tasa general del tributo a aquellos bienes que pagan Impuestos Internos.
De aprobarse, los precios treparían más del 30% [ una decisión poco feliz en un contexto recesivo ].
El Poder Ejecutivo justifica la medida, por un lado, en la necesidad de enfrentar con mejores medios la crisis financiera internacional, y por el otro, para propiciar el uso racional de la energía por tratarse de bienes que demandan un alto consumo energético.




